Generic selectors

Exact matches only

Search in title

Search in content

Post Type Selectors

Entre neón y boleros. Los clubes que hicieron grande a una Habana que no dormía

Portada » Blog » Entre neón y boleros. Los clubes que hicieron grande a una Habana que no dormía
trazado de La Habana
Trazado de La Habana

La Habana de los años 1940 y 1950, en plena Época Dorada, fue una ciudad que parecía vivir bajo un resplandor perpetuo. El humo del tabaco flotaba sobre las calles iluminadas por neones, y en cada esquina se adivinaba una orquesta afinando tras alguna puerta entreabierta.

Las pailas no descansaban, los boleros corrían desde las victrolas (habituales en los bares) y la noche habanera desplegaba un ritmo propio, eléctrico, elegante e irreverente. Antes de 1959, la vida empezaba realmente a las 10:00 de la noche, y la música, fiel a su vocación nocturna, se desataba de verdad pasada la 1:00 de la madrugada. En ese torbellino constante de sonidos y encuentros nació un mapa irrepetible de bares, clubes y cabarets que convirtió a La Habana en un epicentro cultural para Cuba y para el mundo.

Mapa de Bares & Clubes

Mapa de Bares & Clubes de La Habana
Pincha en la imagen para ver en Google Maps

Nota: Los años y el afán de algunos de borrar o modificar la historia de Cuba provoca que parte de las informaciones y ubicaciones no sean del todo exactas. Pedimos disculpas por cualquier error que el lector pueda encontrar en este artículo. Nuestro objetivo es acercarnos lo mejor posible a la historia real de Cuba y sus músicos, desde el punto de vista del observador de estos tiempos. Para enviar un comentario puede hacerlo a través de directorio@directoriomusicacubana.com

A

Ali Bar, ubicado en la Carretera del Lucero y Dolores, Municipio Arroyo Naranjo. Un rincón emblemático de La Habana colindante con San Miguel del Padrón. En las décadas del 50 y 60 del siglo XX se convirtió en el cuartel general de Benny Moré pero también se presentaron allí muchas figuras importantes de la escena musical cubana, entre ellos, Ñico Membiela, Orlando Vallejo, Roberto Faz, Blanca Rosa Gil, Orlando Contreras, Rolando Laserie, Reinaldo Hierrezuelo (Rey Caney), Celeste Mendoza, Fernando Álvarez, Alfonsín Quintana con Los Jóvenes del Cayo, el Conjunto Saratoga, Roberto Jaramillo y muchos otros. A partir de 1981 es renombrado como Casa de la Trova Benny Moré.

Celeste Mendoza en el Ali Bar

Autopista Club

Azotea Hotel Deauville, situado en Galiano 1 e/ Malecón y San Lázaro en Centro Habana, frente al Malecón habanero. El Hotel Deauville posee una maravillosa ubicación con vistas al mar y al Castillo de los Tres Reyes del Morro. Fue espacio para el filin y los filineros.

Academia de Baile Pompilio, en la Playa de Marianao

En esos años, La Habana reunía casinos, cabarets monumentales, bares de barrio, restaurantes, clubes exclusivos y salones donde turistas, artistas y habaneros convivían. Allí surgieron el mambo, el feeling y el jazz afrocubano. Cada club tenía su vedette y su pareja de baile, y tras presentarse en escenarios mayores como Tropicana, muchos artistas visitaban los locales más modestos para regalar verdaderas descargas improvisadas. El público seguía a sus intérpretes favoritos de un sitio a otro, generando una dinámica nocturna siempre cambiante. Era costumbre llevarse un recuerdo del local (vasos, ceniceros, removedores) mientras los dueños buscaban distinguirse con ofertas propias y coctelería particular.

La tradición de los bares habaneros bebía de modelos europeos, especialmente parisinos con terrazas, marquesinas y mesas al aire libre en lugares como el Paseo del Prado o el Hotel Saratoga. Con el tiempo, esta influencia cedió paso a la estética norteamericana. Los clubes abrían desde las 3:00 de la tarde con un pianista o un pequeño conjunto, y hacia las 10:00 de la noche un cantante acompañado por un guitarrista o pianista marcaba el inicio formal de la vida nocturna.

La Habana tenía un bar o un club para cada gusto. Mientras en New York la homosexualidad era delito, en La Habana la sueca Cristina Jorgensen, primera transexual del mundo tratada con cirugía y hormonas, colmaba el Tropicana. En el cabaret Night and Day, travestis emplumadas envolvían a Musmé, travesti estrella de la noche cubana. Se cuenta que cuando Benny Moré llegaba para su show, desde la puerta gritaba: ¡Ya llegué, muchachitas! El público deliraba.

B

Bar-Club Turf, en la calle Calzada y F, Vedado. El Turf abría temprano, tenía música de victrola, era muy oscuro y se dice que las muchachas no aceptaban la invitación porque aquello se convertía en tierra de nadie.

Bambú Club, en la Carretera de Rancho Boyeros Km. 5½. Restaurante campestre con dos shows por noche. Allí bailó Tongolele (bailarina exótica, actriz y vedette mexico-estadounidense).

Bolero Bar, ubicado en la calle Infanta e/ Sitios y Maloja, Centro Habana.

Bar La Sirena del Hotel Nacional

Bar El Ancla, ubicado en calle Egido esq. San Isidro, Habana Vieja.

Bar El Calamares, ubicado en calle Picota esq. San Isidro, Habana Vieja.

Bar El Colmao, ubicado en calle Aramburu y San Rafael, Centro Habana. Amenizaba las noches con shows de música española.

Bar Celeste. Allí empezaron a cantar Freddy y La Lupe.

Bar Los Tres Hermanos, ubicado en la Playa de Marianao.

Bar-Club Prado 260, en Paseo del Prado no. 260, Habana Vieja.

Bar Las Cañitas del Hotel Havana Libre, en la Calle L entre 23 y 25, Vedado. De la década del 70, su verdadero nombre era Bar Las Antillas pero fue rebautizado por el público como Las Cañitas gracias a la pared de cañas bravas o bambú que era lo primero que se veía al subir las escaleras. Desde allí se accedía a la piscina. Contaba con una barra circular además de un pequeño escenario para descargas musicales. En Las Cañitas se esperaba la entrada al Cabaret Caribe. En la actualidad no existe.

Balneario Casino Deportivo en la calle 1ra. no. 608, en Miramar, Playa. En los años 30, el multimillonario Alfredo Hornedo, tras ser rechazado del Habana Yacht Club por su origen mulato, decidió construir dos clubes exclusivos: el Casino Deportivo de Invierno en el Cerro y el Casino Deportivo de Verano en Miramar. El primero, inaugurado en 1935, destacó como un referente social y deportivo, mientras que el segundo, en Miramar, se convirtió en un club de verano para las clases altas y medias de los años 50. Este último fue clave en el origen del famoso baile Rueda de Casino, que promovía la creatividad y dinamismo en parejas, alcanzando reconocimiento nacional e internacional. Con la revolución, el Casino de Miramar se transformó en la Casa Central del MININT, y del club del Cerro solo se conservan las canchas. Tenía playa, actividades de todo tipo como cualquier club social, y contaba con un elegante salón de baile donde se daban fiestas los sábados y domingos. En la actualidad se encuentra cerrado.

Balneario Universitario, en la calle 1era y 42, Miramar, Playa.

Balneario Hijas de Galicia, en la calle 1era y 96, Playa. En 1938 se autorizaba la construcción de este Balneario social en Miramar, con instalaciones tanto de ocio, esparcimiento, como también de reposo. Seis años después tras su inauguración, se convirtió en el lugar de encuentro de todos los gallegos y sus familias en La Habana, algo que el Centro Gallego no había conseguido debido a su discriminación hacia las mujeres. Concebido como un club de clase media, caracterizado por presentar una membresía fija, la cual permitía sólo la entrada a las féminas que recibían atención médica en la Casa de Salud Hijas de Galicia y a sus familiares, además de las asociadas al referente club. El reglamento del centro no permitía la entrada a clientes del sexo masculino ni a personas de la raza negra o mestiza.

Bar El Quibú, cerca de la Playa de Marianao, junto al río del mismo nombre.

Mirar hoy la música cubana obliga a volver a aquella Habana que funcionaba como un enorme escenario abierto. Los nombres de sus clubes siguen apareciendo en discos y memorias como símbolos de una época dorada. Este artículo recorre esos espacios (algunos desaparecidos) que sustentaron la fama de una ciudad que no dormía y donde nacieron leyendas que aún definen la identidad sonora de Cuba.

Tras 1959, la vida nocturna cambió. La nacionalización de negocios privados, las nuevas regulaciones y el control estatal transformaron el ecosistema de clubes y cabarets. Muchos locales cerraron o se reconvirtieron, y la cadena musical (grabaciones, contratación internacional, circulación de artistas) quedó bajo prioridades institucionales más rígidas. A ello se sumó la censura cultural, que limitó repertorios y carreras, empujando a muchos músicos a la emigración. La diáspora de los años 60 redujo la diversidad creativa que alimentaba los clubes.

C

Cabaret Carabanchel. En la esquina de las calles San Miguel y Consulado, en Centro Habana, surgió el primer cabaret bajo el nombre de Carabanchel y con ello se convirtió en el night club pionero de la capital de la isla. Durante la Guerra de los Diez Años se inauguró el primer café cantante de la villa marcando el inicio del concepto del consumo mínimo, donde por 25 centavos pagados al portero, los clientes podían disfrutar del espectáculo y asegurarse un refresco.

Cabaret y Casino Sans Souci. Algunos dicen que estaba situado en Arroyo Arenas, en el Km.15 de la carretera Central hacia Pinar del Río, otros que en la Calle 51 y 222, en el Municipio de La Lisa.

Sans Souci tomó su nombre del palacio que Federico II, El Grande, se hizo construir en Potsdam a partir de 1745. Abrió sus puertas al finalizar la I Guerra Mundial y el gallego Arsenio Mariño, avecindado en La Habana desde 1914, fue uno de sus propietarios originales aunque parte de su historia se vincula con la mafia italo-norteamericana. Llegó a ser uno de los cabarets más populares del mundo, Sans Souci tenía dos orquestas cada noche y dos producciones internacionales. Llegó a ser tan importante que producía sus propios discos con la música que se interpretaba en sus shows.

Con esta productora el Cuarteto D’Aida hizo su primera grabación y también Ernesto Aquino, virtuoso violinista, compositor y director de orquesta. César Portillo de la Luz, el célebre compositor de Tú, mi delirio y Contigo en la distancia, trabajó como músico en el bar y diría que mientras Tropicana era preferido por extranjeros que visitaban la isla, Sans Souci era más de los cubanos. Durante un tiempo, Roderico Neyra, que hizo famoso en el mundo del espectáculo el seudónimo de Rodney, acometió las coreografías de los show de ambos cabarets, hasta que Alberto Alonso empezó a ocuparse de las del Sans Souci. A principio de la década del 40 debutaría Rosita Fornés en este cabaret.

Clubes y cabarets de La Habana
Cabaret Sans Souci

Club La Rue 19, en la calle 19 no. 324 esq. H, en el Vedado. Anunciaba diversiones del crepúsculo a la aurora.

Club Topeka, en la Avenida Rancho Boyeros.

Cabaret Hotel Plaza

Cabaret Hotel Sevilla, en Paseo del Prado no. 255 y Trocadero. Fue inaugurado en 1908 y su dueño fue Amletto Battisti. En 1924 se renombró como Hotel Sevilla-Biltmore.

Cabaret Los Troncos, en calle Galiano no. 115 e/ Ánimas y Trocadero. Para parejas del mismo sexo. Fue su dueño Tomás E. Fundora.

Club Sherezada, en el Edificio Focsa en la esquina de 17 y M, en el Vedado. Inspirado en motivos árabes y africanos tenía un trago que se llamaba Camello sediento, elaborado con licor de menta, el público se sentaba sobre cojines en el piso. El Sherezada se convirtió en la catedral de la Burke, aunque también fue terreno de Pacho Alonso.

Club La Red, en la calle 19 y L, en el Vedado. Inaugurado en la década del 50 del siglo pasado, La Red fue por muchos años el cuartel general de La Lupe, el espacio en el que se movía como pez en el agua, en el que alcanzó su consagración como cantante y en el que se ganó ese nombre artístico que le acompañaría hasta el final en su largo peregrinar por los escenarios del mundo. Largas colas tendrían que hacer los fans de La Lupe, se llenaba tanto que la gente no alcanzaba a entrar. La Red fue muy popular también entre los jóvenes universitarios cubanos durante los años 2000.

Club 21, ubicado en la calle 21 esq. N, en el Vedado. Si el Sherezada fue su catedral, el Club 21 fue el búnker de Elena Burke.

Club 23, ubicado en la calle 23 e/ N y O, Vedado.

Club Los Violines, ubicado en la Calle Paseo esq. 5ta en el Vedado. En su época fue muy concurrido, para algunos el lugar perfecto de las citas amorosas. En la actualidad alberga a la Asociación de Cantineros de Cuba.

Cabaret Parisien, del Hotel Nacional. Ubicado en el interior del Hotel Nacional, en la Calle O e/ 21 y 23, en el Vedado. En 1930 se inaugura el mayor hotel de la Habana, el Hotel Nacional, en la cima de una colina con vistas al Malecón de La Habana. Desde entonces su historia se vincula con la mafia italo-norteamericana y a figuras como Santo Trafficante Jr, Meyer Lansky, Lucky Luciano y Frank Costello. Por sus pasillos se moverían personalidades como Buster Keaton, Jorge Negrete, Agustín Lara, Tyrone Power, Rómulo Gallego, Errol Flynn, Marlon Brando o Ernest Hemingway y cientos de personalidades notables en las distintas manifestaciones de las artes, la política, el comercio y del mundo de los negocios, las ciencias y la cultura universal.

El Parisien abre como club nocturno Casino Parisien en 1956 y cuenta con figuras con Eartha Kitt, quien se convirtió en la primera invitada negra del hotel. Entre las voces que han amenizado sus noches están las de Vic Damone, Nat King Cole, René Cabel, Esther Borja, el Cuarteto Los Modernistas, Yma Sumac, Las D´Aida, la Orquesta Aragón o la Orquesta Jorrín.

Centro Gallego de La Habana, ubicado en Calle Prado esq. San Rafael, Habana Vieja. En ese sitio se inauguró el 15 de abril de 1838 el más importante teatro de la capital y uno de los mayores del continente, el Teatro Tacón, y en 1914 se edificó en toda la manzana el palacio del Centro Gallego de La Habana. Posteriormente fue Teatro García Lorca y hoy es Gran Teatro Alicia Alonso.

Cabaret Nacional de Prado, ubicado en Calle Prado esq. San Rafael, Habana Vieja. Nació como Southland Club y Casino, luego convertido en el Cabaret Nacional y hoy se llama Club Tablao. Se encuentra en el sótano dentro del edificio que antiguamente fuera el Centro Gallego y que posteriormente fue Teatro García Lorca y hoy es Gran Teatro Alicia Alonso. Fue espacio para el filin, tenía show con coristas que alternaban dos shows diarios y dos orquestas, también se podía comer. Allí podía verse actuar a Lino Borges, Celeste Mendoza, la Orquesta Estrellas Cubanas, al presentador Walterio Nuñez. Allí cantó los últimos años de su carrera en Cuba la diva Martha Strada. En el Nacional comenzó a cantar Pacho Alonso. Se dice que el 1 de Enero de 1959 sorprendió a Juana Bacallao saliendo de este cabaret.

Centro Asturiano de La Habana, en la calle Egido y Obrapía, Habana Vieja. Fundado en 1886 fue una de las asociaciones de socorro y ayuda mutua más importantes de los inmigrantes asturianos en Cuba. Además de su impresionante sede social, el Palacio de los Asturianos, la asociación construyó y administró escuelas en todo el país y construyó la Quinta Covadonga, actual Hospital Salvador Allende, para atender a sus asociados.

En 1959 el inmueble de la sede social, el Palacio de los Asturianos, sería incautado y convertido en la sede de la Asociación de Amistad Cubano-Española. Luego sería el Palacio Nacional de Pioneros y la sede del Tribunal Supremo. Finalmente desde el año 2000 sirve de sede a las colecciones de arte universal del Museo Nacional de Bellas Artes.

Casino Español de Prado, ubicado en Paseo del Prado esq. a Ánimas. Construido en 1914 fue un lujoso club social español en el Paseo del Prado, construido en 1914 para fomentar lazos entre cubanos y españoles. Hoy el edificio es el Palacio de los Matrimonios, un lugar icónico para bodas civiles en la ciudad, destacando por su bella arquitectura ecléctica y su pasado como centro de recreo y esparcimiento social, ahora es un hermoso sitio patrimonial en el corazón de la capital cubana.

Club Atelier, ubicado en la calle 17 esq. 6, en el Vedado. En la actualidad ha sido renombrado como Submarino Amarillo.

Club Imágenes, situado en calle Calzada y C, Vedado.

Club Amanecer, ubicado en calle Línea e/ N y O, Vedado, casi llegando a Malecón.

Club Tikoa

Club Maxim, en la calle 3era e/ 10 y 12, Vedado. Era el club de jazz por excelencia. En los años 90 se renombró como Club Cocodrilo, dedicado a shows humorísticos.

Club Las Vegas, ubicado en la calle Infanta no. 105, en la frontera entre el Vedado y Centro Habana. Toma su nombre de su primer dueño, César Vega.

Cabaret Montmartre, en la esquina de las calles 23 y P, en La Rampa habanera, Vedado. Uno de los tres cabarets más elegantes con los que contó la capital cubana. Un enorme edificio, con una arquitectura exterior esplendorosa, tenía 100 metros de frente, tres pisos más el sótano. La decoración interior con inspiración francesa era admirable, con paredes forradas de maderas preciosas y ornamentación de gran gusto. El casino de juego que se hallaba en el entrepiso del local. El propietario del lujoso centro nocturno fue Efrén de Jesús de Pertierra Liñero, nacido en Remedios, Las Villas, en 1914, quien era dueño además del restaurante, bar y café Monseigneur, y copropietario de la Compañía de Espectáculos Habana S.A. Contó con dos fastuosos bares y un productivo casino que abría sus puertas desde la tarde, los siete días de la semana. Maquinaria de hacer dinero y promover la cultura del ocio. Se volvió visita obligada de personalidades de la farándula, la política, y de la burguesía habanera. Meyer Lansky llegó a ser dueño mayoritario de este cabaret.

Cabaret Montmartre
Cabaret Montmartre, Calle P esquina 23, Vedado

Algunos de los shows más famosos del Montmartre fueron Estampas de ayer y de hoy, donde Ernesto Lecuona fue contratado especialmente para escribir las composiciones musicales ejecutadas por la orquesta de Adolfo Guzmán, Danzón y Son, ambas con libreto de Juan Herbello, que fuera además el director de los Carnavales de La Habana. En Montmartre se filmó en 1956 la película cubanomexicana No me olvides nunca, con las actuaciones Rosita Fornés, Armando Bianchi, Manuela Bustamante (Cachucha), Idalberto Delgado, Olga Guillot, Armando Soler (Cholito), las Hermanas Lago, y donde Benny Moré cantó el famoso bolero Hoy como ayer.

Bajo el nombre de Moscú, fue reinaugurado en la década de 1960 como parte de un proyecto que planeaba rehabilitar La Rampa y cobró fama durante los 1970 y 1980. Según recuentos de la historia, el Moscú era de los más exclusivos y ofrecía una amplia variedad de platos. En 1990 ocurrió un incendio del que el restaurante jamás se recuperó.

Club Karabalí

Café Cantante del Teatro Nacional de Cuba

Casino Español de La Habana, ubicado en Final de la calle 152, en Marianao. Colindante con el Club Náutico de Marianao. Concebido para la clase media-baja, se pagaba una mensualidad y podían ir todos los miembros de la familia. En la actualidad se encuentra abandonado.

Club Náutico de Marianao, ubicado en Final de la calle 152, en Marianao. Fue construido en 1920 y ampliado en 1936. El club incluía el acceso a una corta playa y una pista de baile con orquesta. En la actualidad se encuentra en un estado de relativo deterioro, reconvertido en el Círculo Social Obrero Félix Elmuza.

Club Karachi, en la calle 17 esq. K, Vedado.

Club Karachi

Cabaret Alloy´s, en la calle Fábrica no. 7, Luyanó. Allí trabajó la actriz Natalia Herrera como vedette.

Cabaret Palermo, se encontraba en la calle Amistad esq. San Miguel. Tuvo orquesta para bailar y fue espacio para el filin y los filineros.

Cabaret Tropicana, en Calle 72 y Línea del Ferrocarril, Marianao, La Habana. Uno de los bares más míticos de Cuba es el cabaret Tropicana fundado en 1939 en una mansión de Marianao, es un ícono mundial de la vida nocturna cubana, famoso por su espectacularidad bajo las estrellas y jardines tropicales. Cuenta con dos salones, el Edén Concert (un paraíso bajo las estrellas) y el espectacular salón Arcos de Cristal. El Cabaret Tropicana es considerado la joya de América y el night club más bello del mundo.

Atrajo a estrellas internacionales y celebridades en los años dorados de Cuba, y tras la revolución, se adaptó como símbolo cultural, manteniendo su espectáculo. Hoy es un destino turístico esencial que celebra la identidad y el arte cubano. En las condiciones actuales de Cuba el acceso se ha vuelto difícil para los locales.

Club Olokkú, ubicado en la calle 23 y N en el Vedado. Este club del Vedado fue muy concurrido por la juventud de los primeros años de la revolución. Se dice que allí tocaba, contra toda censura y prohibiciones, Los Astros de Raúl Gómez, un conjunto de rock que eran las delicias de la juventud. Mientras duró, fue un oasis dentro de esa cortina de represión del gusto o preferencia artísticas que había impuesto el proceso revolucionario. El Trío Tropicuba también realizaba presentaciones.

Cabaret La Campana, en Calzada de Infanta y San Martín.

Cabaret El Kursal

Cabaret Panchín, en la 5ta Ave y 116, en la Playa de Marianao.

Cabaret Rumba Palace, en la Playa de Marianao, cerca del antiguo parque de diversiones Coney Island. Fue fundado en 1929 y en este tocaba El Chori, un percusionista sui géneris muy popular en la época. Al Rumba Palace iban las domésticas, esas mujeres que trabajaban en las casas de la burguesía habanera.

Cabaret Pennsylvania, ubicado en la Playa de Marianao. Contaba con dos shows cada noche. Al Pennsylvania no dejaban entrar a las personas de raza negra y era considerado entre los mejores locales de la zona. En él se presentaba Tula Montenegro (apodada el cigueñal humano), una bailarina exótica argentina que hacía su asombrosa danza al compás de tambores cubanos. Según cuentan tenía la capacidad de mover los pechos y las nalgas de manera independiente.

Cabaret Mi Bohío, ubicado en la Playa de Marianao.

Cabaret Tropi-Ranch.

Club Intermezzo, en la calle Refugio no. 111, en la Habana Vieja. Un lugar orientado para parejas del mismo sexo. Cuentan que en este club comenzó Juana Bacallao.

Club La Cuevita. Orientado para parejas del mismo sexo.

Club Saint Michel. Orientado para parejas del mismo sexo.

Club El Gato Negro. Orientado para parejas del mismo sexo.

Club Militar ubicado en la Rotonda de Cojímar. Era conocido también como Club de la Rotonda de Cojímar, antiguo club de los militares, exótico por su espesa vegetación. Era muy visitado los fines de semana por los jóvenes de la comunidad. Actualmente es una vivienda privada.

Cojímar Beach Club o Club Turístico de Cojímar. Funcionó como un espacio recreativo para las familias de la clase media habanera. Se considera su época de esplendor, entre 1910 y finales de la década de 1950.

Club del Restaurante Colina de Villareal

Club Antilla, se encontraba en la esquina de las calles Luz y Delicias, en La Víbora (desaparecido).

Cabaret Caribe del Hotel Habana Hilton, hoy Hotel Habana Libre, en la calle L entre 23 y 25, Vedado. El cabaret ofrecía noches de lujo con orquesta en vivo, cantantes y bailarines. En la actualidad en esta instalación se encuentra el restaurante buffet del hotel. Allí tuvo presentaciones la gran Juana Bacallao, Armando Larrañaga, Moraima Secada, el Cuarteto D´Aida, Pacho Alonso.

Acceso al Cabaret Caribe del Hotel Habana Hilton

Cabaret Turquino del Hotel Habana Hilton, hoy Hotel Habana Libre, en la calle L entre 23 y 25, Vedado. Primero fue un restaurante que se encontraba en el último piso, con vistas impresionantes de la ciudad de la Habana. La cubierta se abría para que los comensales pudieran contemplar el cielo tropical, pasando de un local cerrado a una terraza.

Club La Pampa, (desaparecido), estuvo ubicado en la Calle Marina esq. Vapor, Cayo Hueso, en Centro Habana, frente al Parque Maceo. Dónde se recordaba a Gardel, más que en Buenos Aires. En los años 1990 rescataron el lugar convirtiéndolo en una disco salsa donde los jóvenes disfrutaban de la música de los mejores salseros, timberos y soneros de la época, también acogió fiestas de la moña (rap, funk, jazz).

Edificio del antiguo Club La Pampa

Club Sierra, en la calle Concha e/ Cristina y Vía Blanca. En el Sierra cantaba Barbarito Diez y tenía dos shows diarios y dos orquestas.

Club Night and Day, en la Ave. Rancho Boyeros. Otro de la lista de aquellos clubes y cabarets de la Playa de Marianao. Se presentaba Musmé, travesti estrella de la noche cubana.

Cabaret Comodoro del Hotel Comodoro, situado en la Avenida 1ra. no. 8402 esq. 84. En los años 90 rebautizada como Disco Havana Club fue centro de vida nocturna de La Habana, más tarde sería llamada Macumba Habana.

Club Social Buena Vista, ubicado en la calle 31 e/ 46 y 48, Playa. El Club Social Buena Vista fue inaugurado en 1932 como sociedad de negros y mulatos, famoso en los años 40 y 50 y por ser refugio para músicos afrocubanos de son y boleros. Tras el año 1959 fue clausurado.

Club San Carlos. Para para personas de raza negra.

Club Celimar en la Playa Brisas del Mar, por la vía Blanca pasando Guanabo. Fue restaurante de día y club de noche. El balneario original ya no existe como tal, pero la zona y el nombre persisten en la memoria y en negocios locales. 

Club Bancario, ubicado en la Playa de Santa María. Más tarde sería el Hotel Atlántico. El área de la piscina era una pista de baile.

Club Morocco, estaba ubicado en Paseo del Prado no. 402, Habana Vieja.

Club El Colonial, en la calle Oficios no. 164, Habana Vieja.

Club Saturno en la calle Línea y 10 en el Vedado.

Club Nautilius, situado en el Boulevard de San Rafael, en Centro Habana.

Club Sayonara en la calle 17 y B, en el Vedado.

Club Los Amantes, estaba cerca de la rotonda de Guanabo.

Club Barbarán, en la calle 26, frente al Zoológico de 26 en Nuevo Vedado. En la década de 1950, el Club Barbaram abre sus puertas y se consolidó como uno de los lugares más populares y concurridos de Cuba. Fue fundado por Mireya Capote Varona, quien lo bautizó en honor a su devoción por Santa Bárbara.

Club Kalamazoo, en la calle Virtudes e/ Prado y Consulado, barrio de Colón, Centro Habana.

Club Kalamazoo
Club Kalamazoo

Cabaret Tokyo en la calle San Lázaro y Blanco, detrás del Hotel Deauville. Fue su dueño Oscar Villaverde.

Club Panamerican en la Calzada de Ayestarán no. 235, Municipio Plaza de la Revolución.

Cabaret Pinomar, en la Playa del Mégano, cerca del hotel Itabo. Por allí pasaron las mejores orquestas de Cuba, entre ellas la de Roberto Faz, Los Van Van, Son 14, Los Karachy, La 440, Ireson y solistas como Meme Solís, Moraima Secada, Kino Moran, José Valladares, Pacho Alonso, Fausto Durán, Rudy Casanova, Andresito Hernández, Maggie Carlés y Luis Nodal, los cuartetos de Los Modernistas o Los Bucaneros.

Club Seyca de los empleados de la tienda El Encanto en Paseo del Prado. Las Tiendas El Encanto de Cuba, no eran solamente una exitosa entidad mercantil, sino también una institución social y cultural, aclamada por la intelectualidad cubana. A través del club social, deportivo y benéfico Seyca se organizaban viajes, actividades deportivas, conciertos o galas, la empresa ayudó a los empleados a formar un Patronato del Cuatro de Declamación que presentó diversas obras teatrales en varios lugares del país, también se fundó la Coral del club Seyca y se instituyó el premio literario Justo de Lara.

El Encanto revolucionó el concepto de gran almacén que había hasta ese momento convirtiéndose en el antecedente de las Galerías Preciados y El Corte Inglés de España (los fundadores de estas empresas fueron trabajadores en El Encanto). Se dice que en estas tiendas no contrataban personas de raza negra.

Club de Profesionales en la calle 1era y 38, Miramar, Playa.

Club Cubaneleco (conocido como Cubanaleco), ubicado en la calle 1era y 94, Playa. Pertenecía a los empleados de la Cuban Electric Company y era exclusivo para personas de raza blanca. Conocido por su ambiente recreativo y cultural. Estaba ubicado en el terreno donde luego se construiría el emblemático edificio FOCSA (inaugurado en 1956). En sus salones jugó José Raúl Capablanca una exhibición con el objetivo de obtener fondos para la fundación de la Federación Cubana de Ajedrez. Se decía que era uno de los más animados de la Habana y contaba con una piscina de 300.000 galones de agua, la cual hoy sirve de cisterna para abastecer el FOCSA. Posteriormente fue trasladado a la ubicación de Miramar.

Círculo Militar y Naval, ubicado en la calle 3era y 112, Marianao. Rebautizado como Círculo Social Obrero Gerardo Abreu Fontán para los trabajadores del Sindicato de la Educación.

Club de los Ferreteros, ubicado en la calle 1ra entre 18 y 20, Miramar, Playa. Más tarde rebautizado como Circulo Social Obrero Armando Mestre. El Circulo Social Obrero Armando Mestre, asociaba en aquellos años, a los trabajadores de la industria alimentaria y tabacalera.

Casino de La Lisa, ubicado en la Avenida 51 y calle 156, La Lisa. Destinado a bailables, reuniones, y cenas protocolares de carácter oficial, fiestas privadas y otras actividades sociales.

Casino Rivolí.

Casino Español La Viña, ubicado en la calle Pepe Antonio, en Guanabacoa.

Cuanda’s Club, ubicado en la calle 472 entre 7 y 9, en la playa de Guanabo. Fundado por Juan Cuandas contaba con piscina, parque infantil, bar y restaurante.

La escasez acumulada con los años terminó por modificar radicalmente la oferta. Raciones, falta de insumos y restricciones económicas obligaron a reducir horarios y variedad. Son los años del famoso cóctel Telegrama (ron con licor de menta), casi la única bebida disponible en locales que antes ofrecían una gama amplia de mezclas nacionales y marcas internacionales. Como la coctelería, la música perdió variedad y capacidad de atraer audiencias internacionales, el público se volvió más localista y condicionado por la disponibilidad, lo que diluyó el esplendor que caracterizó décadas anteriores.

Con la caída del Bloque Soviético, el Período Especial de los años 90 trajo una crisis profunda, escasez de alimentos y energía, racionamiento y migración creciente. Paradójicamente, también surgió entonces una explosión de creatividad musical. Apareció y se consolidó la timba, mientras la salsa cubana tuvo mayor circulación internacional. Estos géneros reflejaron el clima social con estéticas y escenarios de sobrevivencia, fiesta y marginalidad.

D

Dos Gardenias, en la calle 7ma e/ 24 y 26, Miramar, Playa. Calificado como El Templo del Bolero en La Habana.

E

El Gato Tuerto. en la calle O e/ 17 y 19, en el Vedado. Durante un tiempo cantaba allí Doris de la Torre, pero también se han presentado Elena Burke, Maida Mitchell, Juana Bacallao (de la cual los asistentes al lugar conservan gratos recuerdos. Juana estuvo ofreciendo su carismático show con más de 90 años cumplidos).

El Trébol, en Vía Blanca y Avenida de las Banderas, en Playas del Este.

Eloy´s Club, ubicado en Línea y F en el Vedado. Propiedad de Eloy Gutierrez Menollo, un español que montaría un bar elegante en la esquina de Línea y F. Fue catalogado como un espléndido nightclub estilo años 50, totalmente a oscuras por si las inhibiciones y diseñado según la moral de la época, doble y simple al mismo tiempo. El matadero, como le llamaban, quedaba abajo en el sótano y arriba, subiendo la escalera, se hallaba una barra acogedora sobre el nivel de la calle. Todavía en los años 70 se seguía llamando Eloy’s Bar, aunque todos le decían simplemente El Eloy. Más tarde sería rebautizado como El Tropical.

A partir de los 90 y con reformas posteriores, el Estado abrió ciertos espacios a la iniciativa privada. Paladares, casas de la música, productores y negocios privados comenzaron a retomar un papel activo en la programación musical. Aunque lejos del antiguo ecosistema, esta apertura ha generado un mosaico mixto donde lo estatal y lo privado conviven. En la actualidad algunos locales contratan orquestas, se establecen pequeñas agendas culturales y surgen emprendimientos que buscan revitalizar la escena.

La realidad de hoy es híbrida, zonas restauradas y orientadas al turismo conviven con barrios donde la oferta sigue limitada por logística, precios y regulaciones. La música permanece como motor identitario, pero la geografía nocturna habanera ya no es la misma. Hay focos brillantes y amplias áreas precarizadas, reflejo de una ciudad que espera reencontrarse con un legado cuyo esplendor marcó la historia de la cultura cubana.

G

Guaicanimar, en Playas del Este.

Guanabo Club, ubicado en la calle 466 e/ 13 y 15, en la Playa de Guanabo. Fue la antigua casa de Augusto Fernández, dueño también del Cine Guanabo. En la década del 80 tuvo un cabaret al aire libre y más tarde tiempo funcionó como discoteca. En la actualidad se encuentra cerrado permanentemente.

Guanabo Club

H

Habana-Madrid Night Club

Habana 1900 Club, fue un famoso y pequeño club de jazz en el corazón de La Habana, popular a finales de los años 50.

Hotel Copacabana, ubicado en la calle 1era y 46 en la barriada de Miramar, frente al Acuario.

Havana Country Club, ubicado en  Avenida 1ra. no. 9012, Playa. Fue inaugurado en 1911 como club de golf. Más tarde se convertiría en el Havana Biltmore Yacht and Country Club. En este selecto club no podían entrar personas de raza negra, tanto que en su día se le negó la entrada al presidente Batista.

Hotel San Luis, en la calle Belascoaín no. 73 y Lagunas.

Habana Esso Club, en la calle 30 y 1era, en Miramar, Playa.

Havana Biltmore Yatch & Country Club, ubicado en la 5ta Avenida y 188, Marianao. Inaugurado en 1927 se convirtió en santuario de las familias más ricas de Cuba durante la República. Era símbolo de riqueza y exclusividad en Cuba. Sus fiestas aristocráticas fueron famosas durante los años 40, así como su hermosa playa privada y su campo de golf. Estaba considerado como uno de los grandes clubes junto al Havana Yacht Club, el Miramar Yacht Club y el Vedado Tennis Club. En la actualidad alberga al Club Havana, igualmente bastante alejado del bolsillo del cubano promedio.

Hotel Puerto Antonio, ubicado en la calle 478, cerca de la costa en la playa de Guanabo.

I

Isora Club, en la calle Melones no. 720, barrio de Luyanó. Sociedad de negros y mulatos.

J

Jhonny´s Dream Club, ubicado en la calle A entre 3ra y 0, Miramar, Playa, cerca de la Puntilla. El Jhonny Club cambió luego a Río y luego volvió a ser Jhonny. Vio desfilar por este escenario a las más míticas figuras del filin, el rock y el jazz, hasta convertirse en epicentro del jazz en La Habana. Paquito D’Rivera, Nicolás Reinoso, Alberto Aguilera, Pablo Menéndez, Enrique Plá, Carlos del Puerto o Jorge (Yoyi) Soler eran habituales en sus instrumentos o parte de una audiencia que sabía lo que buscaba y claramente dónde encontrarlo. También eran asiduos Frank Emilio, Tata Güines, Guillermo Barreto e incluso se recoge aquí la ultima actuación de la bailarina de Tropicana Ana Gloria Varona. Así transcurrieron los 80 y ya el último decenio del siglo lo abrazó con su periodo especial. En la actualidad sigue activo.

Jhonny 88 Club, ubicado en la calle O e/ 23 y 25, en el Vedado. Fue su dueño Johnny Larramendi.

Jhonny´s Bar-Club, en la calle Virtudes no. 58 e/ Prado y Consulado, barrio de Colón, Centro Habana. La historia de la calle Virtudes tiene una particularidad que llama la atención porque inicialmente fue nombrada así porque era sede de logias masónicas. Para la década de los 50 del pasado siglo, en el tramo de la calle entre Prado y Consulado, existían unos cuantos clubs y bares como el Savoy, Music Box y el Johnny, lo que hizo que se le conociera en esa época, popularmente como la calle del pecado.

Jhonny´s Bar Club
Jhonny´s Bar Club

Jardines de La Tropical, ubicado en el Río Almendares, en Marianao. Fundados en 1904 como gran parque de diversiones y lugar para actividades culturales y deportivas, por su frondosa vegetación, era además un gran pulmón natural de la capital. El sitio pertenecía la gran empresa cervecera y de hielo La Tropical, fabricantes de las cervezas y maltas Tropical, Cristal y Maltina. Sus propietarios, la familia Herrera, con sus orígenes en Cataluña, ostentaban el título nobiliario del tercer Marqués de la Mortera. El negocio fue mantenido por los descendientes hasta su nacionalización en 1960. El acceso a todas estas instalaciones era sin distinción de clase social o raza y sin necesidad de ser socio abonado. Los ingresos de la empresa de los Herrera provenían de la venta de bebida y el alquiler a precios módicos de sus espacios. Otros costos los asumía la Empresa como parte de su promoción mercantil, una iniciativa muy adelantada para esa época. Después de pasar en 1960 a manos del Estado, el parque se cerró en 1968, como otros sitios expendedores de bebidas alcohólicas, durante la llamada Ofensiva Revolucionaria. Desde entonces ha sido cerrado y reabierto en varias ocasiones, y se ha ido deteriorando paulatinamente. Hoy este lugar se encuentra en fase de destrucción, la falta de mantenimiento y restauración en las restantes edificaciones y espacios naturales ha provocado la ruina de los Jardines de la Tropical.

Entrada Principal Jardines de la Tropical
Entrada Principal Jardines de la Tropical

Jardines de la Polar, en Polar y Final, Puentes Grandes, Municipio Marianao (en las márgenes del Río Almendares). Fue un hermoso parque de influencia modernista que hubo en La Habana y del cual solo quedan sus ruinas, vestigios de tiempos de belleza y esplendor en Cuba. Los Jardines de La Polar estaban vinculados a la Compañía Cervecera Internacional SA que era una fábrica de hielo, cerveza Polar y malta Trimalta. El parque fue diseñado para propiciar el intercambio social en el centro de la ciudad. Al entrar a ellos el visitante descubría un remanso de paz en el que disfrutaba hasta de paseos en bote por el río Almendares. Los Jardines de La Polar se caracterizaban por la belleza de sus salones de bailes y actividades sociales con diferentes áreas cuidadosamente diferenciadas. Ofrecía una programación cultural atractiva y diversa que era el principal gancho para acercar diferentes públicos al disfrute del parque. Eran el escenario favorito de las mejores orquestas cubanas. Sus salones de baile se llamaban Trimalta, Criollo, Romano y Las Pérgolas. En ellos se celebraban cumpleaños, fiestas de quinceañeras, conciertos con orquestas famosas y otras muchas actividades.

Jardines de la Cotorra, ubicada en la Loma de la Cruz, en la calle Independencia Oeste, en Guanabacoa. Los manantiales de La Cotorra tienen sus raíces en el gallego Claudio Conde Cid, quien en 1905 inició un innovador negocio transportando agua desde Isla de Pinos hasta la capital cubana. Su sede principal se estableció en Guanabacoa hacia 1915. En los años 1920 se crearon los Jardines de La Cotorra, un espacio que combinaba naturaleza, diversión y promoción comercial convirtiendo el lugar en un punto de reunión para la comunidad de Guanabacoa.

Cartel publicitario Agua La Cotorra

L

La Playa de Marianao. Esta es la zona que acogió a numerosos bares, puestos de frita, casas de juego, billares y cabarets de segunda o tercera categoría en La Habana. Se extendía por el tramo de vía entre las rotondas de las calles 112 y 120 de la 5ta Avenida, hoy Municipio Playa. Allí establecieron los norteamericanos su puesto de mando cuando terminó la guerra con España. En 1920 se promulga la Ley Seca en Estados Unidos y La Habana comenzó a recibir una suerte de turistas marineros y bebedores. La zona se fue urbanizando con el tiempo y adquirió ese aire de zona de diversiones y gran centro turístico para los trasnochadores de la capital.

Desde los años 1920 hasta los finales de los años 1950, La Playa de Marianao devino enclave importante como centro de ocio, en un ambiente de música marginada, del son, de la rumba, de negros y gente discriminada y proletaria. Un lugar nunca visitado por la gente de bien, sino por aquellos bebedores y trasnochadores, vendedores ambulantes y elementos de hampa política y social. Era esa Habana que algunos refieren pecadora, bulliciosa y prostituida. Las construcciones de la Playa de Marianao eran de madera, con piso de cemento y techos de zinc y que rozaban con lo marginal, contiguas a un barrio calificado de esa condición, El barrio de Romerillo, hipócritamente visitado por todas las clases sociales.

Esa autenticidad convirtió la zona en el núcleo de cultura popular y de bailes que luego han recorrido el mundo ganando el reconocimiento de géneros musicales como el son y la rumba. Las noches se prolongan y la última cita suele ser en los locales de la Playa de Marianao, que nada tienen que ver con los cabarets y casinos famosos, pero mucho con la realidad vivida por la mayoría de los habaneros. Los más humildes como el Kiosko Casanova, El Niche, La Choricera, El Ranchito, La Taberna de Pedro, Los Tres Hermanos, donde alcanza gran popularidad el percusionista Silvano Chueg Hechavarría (El Chori) y donde personajes como Marlon Brando ejercen de paileros. También eran de la zona el Cabaret Panchín, el Cabaret Rumba Palace, el Cabaret Pennsylvania y el Cabaret Mi Bohío. Por la zona se puede ver a Agustín Lara, Imperio Argentina, Gary Cooper, Toña la Negra, Ernest Hemingway, María Félix, Josephine Baker o Errol Flynn. Personajes todos que huyen de los entumecidos espacios donde se da cita la burguesía habanera.

La Choricera Club, ubicado en la Playa de Marianao. Se dice que era un centro rústico con mesas de madera sin pintar y piso de tierra. Su dueño el famoso percusionista Silvano Chueg Hechavarría (El Chori), que ofrecía unos espectáculos con tambores y pailas que atraía a los turistas, como el actor norteamericano Marlon Brando.

La Zorra y el Cuervo Jazz Club, ubicado en calle 23 e/ N y O, Vedado. Mítico club de jazz de La Habana, su nombre estuvo inspirado en los personajes de un cómic.

La Artística Gallega. La Agrupación Artística Gallega fue una importante institución cultural de la emigración gallega en Cuba, que formaba parte del grandioso edificio del Centro Gallego de La Habana, hoy convertido en el icónico Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, donde aún residen oficinas y espacios para actividades gallegas, aunque el edificio es ahora sede principal del Ballet Nacional de Cuba. La Agrupación Artística Gallega de La Habana, creada en el año 1919, y aún existente, es esencial para entender la difusión de la música y del teatro gallegos en Cuba.

La Gruta, en la calle 23 e/ O y P, en el Vedado, al lado del cine La Rampa.

Las Catacumbas de la Virgen del Camino. La entrada simulaba una cueva pintada de negro, con esqueletos incluidos. No existe en la actualidad.

La Tasca, en Cárcel y Prado, Habana Vieja. Ambiente de música española.

Los Aires Libres del Paseo del Prado y la Marquesina del Hotel Saratoga. Los Aires Libres del Prado comenzaban en la intersección del Paseo del Prado con la calle Dragones, donde estaba y aún permanecen las ruinas del hotel Saratoga y llegaban hasta la calle San José, junto al desaparecido cine-teatro Payret y el Hotel Pasaje. En la década de 1930 la antigua manzana 14 del Reparto Las Murallas era un verdadero foco de locales de servicios y recreación de todo tipo. En 1929 se había concluido el Capitolio, hecho que indudablemente influyó en la proliferación y posicionamiento de las casas comerciales, las cuales vieron en la zona no solo la posibilidad de aumentar sus ingresos, sino también, las ventajas que, desde la jerarquía social, les brindaba el hecho de estar frente al Capitolio. Todo este ambiente influyó en que los servicios que se ofrecían por Prado se volcaran hacia la acera (anchas por demás) así que, valiéndose del impacto de la gráfica para anunciarse y de amplios toldos para el asoleamiento, lograron atraer poderosamente la atención del público. A ello se le añadió otro importante ingrediente: la música popular cubana, especialmente la de las orquestas femeninas. Surgían así los llamados Aires Libres del Prado.

Aires Libres Paseo del Prado
Aires Libres Paseo del Prado

En el amplio portal del Saratoga se ubicaba una tarima de cristal (Marquesina del Hotel Saratoga), había alrededor de quince o veinte mesas de cuatro sillas, las que eran atendidas por camareros uniformados adecuadamente. El público nombró a este sitio La Marquesina del Saratoga y fue el escenario por excelencia de la Orquesta Anacaona. La música se reproducía constantemente pues las tarimas cambiaban de orquesta cada 40 minutos, así los transeúntes curiosos iban de un extremo a otro hasta las 12 de la noche. Fueron tan populares que una escena de la película El romance del palmar, donde aparece Rita Montaner interpretando El manisero junto a la orquesta Hermanas Álvarez, fue filmada en Los Aires Libres del Prado. También se presentaron el Trío de las Hermanas Márquez, Los Hermanos Palau.

La Taberna de Pedro, en la Playa de Marianano.

Los Yesitas, en la calle Xifré, próximo a Carlos III.

Liceo Artístico y Literario de Guanabacoa, ubicado en la calle Máximo Gómez y Nazareno, Guanabacoa. La institución tenía entre sus objetivos los de fomentar las letras, las ciencias y las bellas artes, así como impartir clases gratuitas y cursos de diferentes idiomas. Inaugurado el 16 de junio 1861, abrigando en su seno a las más prestigiosas figuras del ámbito nacional entre los que se encontraron Rafael María de Mendive, José de la Luz y Caballero, Anselmo Suárez y Romero, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Felipe Poey, Antonio Sambrana, Mercedes Matamoros, Enrique José Varona, Manuel Sanguily, Rafael Díaz-Albertini, Diego Vicente Tejera, Miguel F Viodí, Fernando Urzaiz, Alfredo Torroella y muchos más. En 1878, José Martí fungió como Secretario de la Sección de Literatura de la institución. En sus actividades se podía ver amenizar a la Orquesta Riverside y la Sonora Matancera. Actualmente es la Casa de la Cultura Rita Montaner.

La Lechonera de Peña. Fue un restaurante y bar de ambiente campestre donde se bailaba con victrola.

La Terraza Club, ubicado en la calle Martí Real no. 161, Cojímar.

Liceo de Regla o Liceo Artístico y Literario de Regla. Creado el 10 de octubre de 1878, en la que poco a poco se iniciaron actividades patrióticas y donde José Martí pronunció discursos. El Liceo contaba con tres salones, uno bajo techo y dos al aire libre en los que alternaban orquestas tan famosas como la de Benny Moré, Roberto Faz u otras.

M

Miami Bar.

Mi Bar, ubicado en la calle Paula y Bayona, Habana Vieja.

Mambo’s Club, en la carretera de Rancho Boyeros Km. 3.

Miramar Yatch Club, ubicado en Avenida 3ra y 88, Marianao. Hoy alberga la llamada Casa Central de las FAR Patricio Lumumba.

Marianao Social Club.

N

Niche Night Club, en la Playa de Marianao. En este actuaba el percusionista Silvano Chueg Hechavarría (El Chori).

Night-Club Blue Moon, en las calles Santa Marta y Franco en el barrio habanero de El Pontón, Centro Habana.

Night Club Mulgoba, en el reparto Mulgoba, en la Avenida Rancho Boyeros.

Nigth Club El Mirador del Puerto, ubicado en la Vía Blanca frente a la refinería de petróleo Ñico López. Contaba con su salón privado.

P

Pico Blanco del Hotel Saint John’s, ubicado en la calle O e/ 23 y 25, en el Vedado. Para los años 80 se convirtió en el rincón del feeling.

R

Rocco Club en la calle O entre 17 y 19, en el Vedado. Inaugurado en 1960.

Río Cristal Club, en el Km. 8 y medio de la Carretera de Rancho Boyeros. En la década de los 50 la Compañía Río Cristal Sociedad Anónima, presidida por Enrique Berenguer, construyó en la finca Río Cristal el reparto de igual nombre, donde se inauguraría posteriormente el Club Río Cristal (o Río Cristal Club) y unos años más tarde el complejo recreativo y parque natural.

Reloj Club. Ubicado en la Avenida Rancho Boyeros Km. 6 y medio.

Restaurante Monseigneur, en la esquina de 21 y O en el Vedado. Inaugurado el 13 de diciembre de 1957. Fue uno de los mejores bares-restaurantes de La Habana, siempre con exquisita música en vivo. Durante los años 50 fue el escenario de grandes músicos cubanos como Martha Jean-Claude, Bola de Nieve y Rita Montaner.

Restaurante Monseigneur
Restaurante Monseigneur, 21 y O, Vedado

Robert Club o Club de los Ingleses en la Carretera de Vento, Rancho Boyeros.

Restaurante 1830, en la Avenida Malecón y calle 20, en el Vedado.

S

Salón Rojo, Hotel Capri. Ubicado en la esquina de las calles 21 y N en el Vedado. El entonces ultramoderno hotel Capri con 19 pisos, 250 habitaciones y casino, fue diseñado en 1956 por el arquitecto cubano José Cánaves. La gran apertura fue durante las vacaciones de Acción de Gracias de 1957 incluyendo la bienvenida en el casino por el actor y mafioso en la vida real George Raft.

El Capri fue financiado por el Sindicato de la Mafia de Estados Unidos incluyendo la mafia de Nueva York de Santo Trafficante Jr, Nicholas Di Costanzo, Charles Turín (alias Charley La Cuchilla) y Santino Masselli del Bronx (alias Sonny el Carnicero). Santo Trafficante Jr. obtuvo la licencia del casino del Capri y George Raft se convirtió en la cara pública de la celebridad, de las apuestas del Capri y el club nocturno. Los espectáculos del Casino del Capri en este período fueron deslumbrantes y emocionantes con producción y coreografía de Carlyle. El hotel y el casino se convirtieron en el lugar de moda.

El 23 de junio de 1961, poco más de dos años después del triunfo revolucionario, el casino se convirtió en un cabaret con la presentación en su escenario de importantes espectáculos y figuras cubanas. Por allí pasaron visitantes ilustres como Fernando Álvarez, Gina León, Lino Borges, Omara Portuondo, Moraima Secada, Tito Gómez, Cesar Portillo de la Luz, Celeste Mendoza y los legendarios Frank Sinatra, Nat King Cole, Pedro Vargas y Libertad Lamarque, así como reconocidos actores, entre ellos, Gregory Peck, Jack Lemmon, Robert de Niro, y también figuras hispanoamericanas como Silvia Pinal, Paco Rabal y Mario Benedetti.

Salón Copa Room, del Hotel Habana Riviera. Ubicado en la intersección de las calles Paseo esq. a Malecón en el Vedado. El Hotel Habana Riviera fue inaugurado en diciembre de 1957 con una revista musical bajo la dirección de Jack Cole donde participó como invitada Virginia Katherine McMath, más conocida como Ginger Rogers, bailarina, cantante y actriz estadounidense muy popular en esa época. El show de Ginger Rogers dio curso a un espléndido espectáculo que reveló la magnificencia del Cabaret Copa Room o Salón Copa. Sus propietarios estaban también vinculados a la mafia italo-norteamericana.

Hotel Habana Riviera
Hotel Habana Riviera

En los años 1990 fue nombrado como Palacio de la Salsa, un atractivo y popular espacio donde se presentaban orquestas cubanas de música popular bailable de primera línea. Fue aquella época la conocida como del boom de la salsa, también la época de la apertura de Cuba al turismo y tristemente el cierre para muchos cubanos de pueblo que no podían pagar el precio de las entradas. Pareciera como si todos aquellos tiempos de abolengo, burguesía y exclusividad hubieran sido revividos para el pueblo cubano.

En el Salón Copa Room han actuado artistas de renombre internacional como Jean Fenn, soprano de la Metropolitan Opera House, el cantante Vic Damonte, los comediantes Abbot y Maurice Costello, músicos, cantantes y bailarines de la talla de Chucho Valdés, Frank Fernández, Pacho Alonso, Leo Brouwer, Michel Legrand, el Cuarteto D´Aida, Alicia Alonso o Stewart Granger.

Salón Embajadores, Hotel Habana Libre.

Salón Rosado de la Tropical (Benny Moré), ubicado en la Avenida 41 y 46, Playa. La Tropical fue la primera cerveza verdaderamente cubana, los Jardines de la Tropical fueron una iniciativa de inversión de los propietarios de La Tropical consistente en un gran parque recreativo, natural, cerca de la fábrica. Más tarde, en 1951 estos empresarios fundarían el Salón Rosado de la Tropical.

La Tropical, como la conocemos los cubanos, es un emblemático local de música y baile en La Habana, con capacidad para 3500 personas, parte de los históricos Jardines de la Tropical, conocido por ser un punto de encuentro cultural donde se celebra la música popular bailable cubana (timba, son, chachachá) y que acogió a grandes orquestas como la de Benny Moré, Arcaño y sus Maravillas, La Aragón o Los Van Van, siendo un espacio abierto bajo las estrellas para disfrutar de la música y el baile.

Sloppy Joe’s, ubicado en Calle Ánimas esquina a Zulueta, Habana Vieja. Fundado en 1917, se convirtió en un centro para el comercio de bebidas alcohólicas durante la Ley Seca de Estados Unidos. Fue un lugar muy popular para celebridades estadounidenses en las décadas de 1940 y 1950, y se le describe como uno de los bares más famosos del mundo. Famoso por su larga barra de caoba negra de 18 metros de longitud, una de las más largas del mundo en aquel momento y la más larga de todos los bares cubanos. En los años 40 y 50 del pasado siglo fue visitado por celebritys del momento como el boxeador Sugar Ray Robinson y Joe Lois, los actores Spencer Tracy, Clark Gable y Jhon Wayne entre otros músicos y celebritys de la época.

En 2013 el mítico Sloppy Joe’s Bar de Cuba reabrió casi cinco décadas después de haber sido clausurado, devolviendo a La Habana el lugar donde se reunían famosos artistas, comerciantes y hasta mafiosos estadounidenses antes de la Revolución de 1959.

Sloppy Joe's
Sloppy Joe’s

Salón Atenas o Club Atenas, ubicado en el Paseo del Prado y la calle Neptuno, esquina famosa por la canción La engañadora de Enrique Jorrín. Ha sido catalogado como el más aristocrático de los clubes cubanos para personas de raza negra. Fundado en 1917, fue una importante sociedad cultural de recreo e instrucción para negros y mulatos que declaró Presidente de Honor a Juan Gualberto Gómez y dejó de existir en 1961. La primera Junta Directiva del Club Atenas la integraron el médico Pantaleón Julián Valdés, su primer Presidente; el patriota, masón y abakuá Lino D’Ou; Primitivo Ramírez Ros, electo Representante a la Cámara en 1912, y Leoncio Morúa Delgado, hermano del escritor y Representante a la Cámara Martín Morúa Delgado. Su junta directiva no la integraban mujeres.

Sociedad Jóvenes del Vals, tuvo una primera ubicación en la calle Rodríguez Este y Avenida Atarés, más tarde sería trasladada a la calle 10 de octubre y Correa, La Víbora (desaparecida). Sociedad de negros y mulatos. Allí se presentaría Paulina Álvarez (La Emperatriz del danzonete) a la que fuera a ver, apenas adolescente, la gran Celia Cruz, la Orquesta de Neno González, la Orquesta de los Hermanos Martínez o el Septeto Nacional Ignacio Piñeiro. Los Jóvenes del Vals fue considerado uno de los mejores salones de la música cubana en esos años.

Sociedad Unión Club, ubicada en la calle Neptuno esq. Zulueta, Habana Vieja. Se mantuvo en esta dirección hasta 1924 en que fue trasladado al Palacio de las Cariátides (Malecón no. 17 e/ Prado y Cárcel) en el Malecón habanero. Era el casino de los hombres de negocio, los banqueros, los políticos de La Habana, centro de una sociedad rancia, sus asociados pertenecían a las clases más distinguidas y refinadas.

Sport Antillano, ubicado en en Zanja y Belascoaín. Sociedad de recreo para negros y mulatos.

Sociedad Las Águilas, ubicada en calle Luz no. 56, en la barriada de La Víbora. Sociedad de recreo para negros y mulatos donde se bailaba con la Melodías del 40.

Sociedad Gallega Curros-Enríquez, en las calles Santos Suárez y Rabí, barrio de Santos Suárez (desaparecida). Manuel Curros Enríquez ​ fue un poeta gallego representante del periodo histórico-literario denominado Rexurdimento en la literatura gallega.

Sala de Bailes y Academia Marte y Belona, en la calle Amistad e/ Estrella y Monte. Estuvo en los altos del café del mismo nombre y se mantuvo hasta que en 1954 se demolió el edificio que la albergaba.

Salón Flamingo del Hotel Vedado, ubicado en la calle O e/ 25 y Humboldt, en el Vedado. En este salón se hacían espectáculos de música española.

Savoy Bar Club, en la calle Virtudes e/ Prado y Consulado, barrio de Colón, Centro Habana. Fue muy visitado por los turistas en la Habana en aquella época.

Savoy Bar Club
Savoy Bar Club
Savoy Bar Club
Savoy Bar Club

Saigón Club, restaurante y bar ubicado en la Avenida 5ta y 42, Playa.

Selva Club, en Pogolotti, Marianao. Dicen que allí se podía bailar con Arsenio Rodríguez o Félix Chappottín.

Salón El Progreso, en la calle Máximo Gómez y Lamas, Guanabacoa. Se dice era un salón para personas de raza negra.

Sociedad Club Moncada. El Club Social Moncada en La Habana fue una prestigiosa sociedad recreativa y cultural para la élite negra cubana a principios del siglo XX, un espacio clave para la organización social, política y cultural afrodescendiente, junto a otros como el elitista Club Atenas, que ofrecían un punto de encuentro y desarrollo para las personas de raza negra en una sociedad segregada, fomentando la cultura, el deporte y la solidaridad.

Sociedad Artística del Reparto Mañana, ubicada en Guanabacoa.

T

Teatro de Variedades Shangai, en la calle Zanja no. 205, en el barrio Chino de La Habana, uno de los clubes de striptease más notorios de la ciudad. José Orozco era el propietario del famoso Teatro Shanghai, conocido por sus espectáculos subidos de tono. Los espectáculos del Shangai eran solo para hombres, como los del Teatro Alhambra.

Tony´s Club, ubicado en la calle Industria, Centro Habana, detrás del Capitolio.

Taberna San Román en la calle San Pedro y Oficio, Habana Vieja, por la Avenida del Puerto, cerca de la Embajada de España.

U

Unión Fraternal Sociedad Habanera de Instrucción, en la calle Revillagigedo no. 162 e/ Gloria y Misión. Fue una sociedad de instrucción, recreo y ayuda mutua para negros y mulatos que surge en el barrio habanero de Jesús María. La creación de la unión fraternal se debe a la iniciativa de un grupo de tabaqueros negros cubanos, que habían residido en Tampa. Sus actividades culturales y recreativas tenían el mayor peso en los bailables que se realizaban. En aquellos bailes se presentaban orquestas como la Ideal de Joseíto Valdés En 1960 la Unión Fraternal es intervenida, desapareciendo como institución. Según la lógica revolucionaria la causa esencial de su surgimiento, la defensa de la raza negra como segmento social en una sociedad racista, había desaparecido. Actualmente se reconstruye.

Usero Bar, ubicado en la Avenida del Puerto. Club muy popular, orientado a parejas del mismo sexo.

V

Vedado Tennis Club, ubicado en la calle 12 e/ 3ra y Calzada en el Vedado. El 9 de junio de 1902 fue fundado el Vedado Tennis Club, un exclusivo recinto que agrupaba a las personalidades más adineradas e influyentes de La Habana. Con el paso del tiempo se convirtió en una importante plaza para la práctica del deporte organizado, poniendo sus instalaciones a disposición de certámenes, regatas y ligas amateurs. Para 1959 sería nacionalizado y renombrado como Círculo Social Obrero José Antonio Hechevarría. En la actualidad se conoce como el Club 500.

W

Women Club, en la barriada de Luyanó

Willie’s Club y Restaurante, en la calle 21 y N, en el Vedado

Z

Zombie Club, en la calle Zulueta, entre Ánimas y Virtudes, en La Habana Vieja (desaparecido). Anteriormente fue el Cabaret Edén Concert, Julio Burger lo reabre con el nombre de Zombie Club, cuya especial atracción era el ya entonces popular Conjunto Casino. El Zombie Club se convertiría en uno de los preferidos de los habaneros.

No hemos podido validar su suscripción.
Se ha realizado su suscripción.

Entérate de los Eventos, Conciertos & Noticias de los Músicos Cubanos 

logo directorio musica cubana eventos
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Consulta nuestra Política de Privacidad